Cerveza de graduación media: ¿el futuro de la cerveza tiene menos alcohol?
Durante años, la industria cervecera pareció avanzar en una dirección bastante clara: más alcohol, más lúpulo, más intensidad y cervezas cada vez más extremas.
Pero una tendencia que está tomando fuerza en mercados como Australia podría indicar que el futuro de la cerveza va justamente en la dirección contraria.
Las llamadas cervezas de graduación media, conocidas internacionalmente como mid-strength beers, están recuperando protagonismo y vuelven a aparecer como una alternativa atractiva para consumidores que buscan disfrutar de una cerveza sin necesariamente consumir grandes cantidades de alcohol.
¿Qué es una cerveza de graduación media?
Las cervezas mid-strength son aquellas que presentan una graduación alcohólica inferior a la de una cerveza tradicional, pero que mantienen buena parte de las características que el consumidor espera encontrar en una cerveza.
No se trata simplemente de hacer una cerveza "más débil".
El desafío está en conseguir que una cerveza con menor graduación mantenga sabor, aroma, cuerpo y una buena experiencia de consumo.
Y justamente ahí está lo interesante de esta tendencia.
Australia vuelve a mirar las cervezas con menos alcohol
Australia se ha convertido nuevamente en uno de los mercados donde las cervezas de graduación media están ganando atención.
La tendencia incluso ha comenzado a despertar el interés de grandes cervecerías, que están incorporando nuevos productos de este tipo a sus portafolios.
La aparición de nuevas propuestas demuestra que las cervezas con menor graduación ya no necesariamente son consideradas una categoría secundaria.
Por el contrario, pueden convertirse en una respuesta a los cambios en los hábitos de consumo.
El consumidor quiere beber, pero también quiere seguir con su día
Una de las grandes transformaciones de la industria de bebidas alcohólicas es que moderación no necesariamente significa abstinencia.
El consumidor puede querer una cerveza.
Puede querer disfrutar de una salida con amigos.
Puede querer probar algo nuevo.
Pero también puede querer conducir, hacer deporte al día siguiente, trabajar temprano o simplemente evitar los efectos de consumir demasiado alcohol.
Por eso, una cerveza con menor graduación puede ofrecer algo que parece cada vez más valioso:
la posibilidad de disfrutar más ocasiones de consumo sin que necesariamente aumente la cantidad de alcohol ingerida.
La industria artesanal también tiene algo que decir
Durante el auge de la cerveza artesanal, la innovación muchas veces estuvo asociada a la intensidad.
IPAs con más lúpulo.
Imperial Stouts con más alcohol.
Cervezas con más ingredientes.
Más barricas.
Más grados alcohólicos.
Más intensidad.
Pero quizás la siguiente etapa de innovación sea completamente diferente.
Hacer una cerveza que quieras volver a tomar.
Eso parece sencillo, pero técnicamente puede ser uno de los desafíos más interesantes para un cervecero.
Reducir el alcohol sin terminar con una cerveza aguada, plana o sin personalidad requiere trabajar cuidadosamente el equilibrio entre maltas, cuerpo, amargor, aroma, carbonatación y fermentación.
Menos alcohol no significa necesariamente menos sabor
Este punto es fundamental.
Una cerveza de 4% de alcohol no tiene por qué ser menos interesante que una de 7% u 8%.
De hecho, una cerveza de menor graduación puede poner todavía más en evidencia el trabajo del cervecero.
Cuando una cerveza tiene una alta concentración alcohólica, el alcohol puede aportar cuerpo, calor y una sensación determinada en boca.
Cuando se reduce esa graduación, conseguir equilibrio se vuelve más desafiante.
Por eso, el verdadero objetivo de las mid-strength beers no debería ser simplemente quitar alcohol.
Debería ser mantener la experiencia reduciendo la graduación.
La tomabilidad vuelve a ser protagonista
Y acá aparece un concepto que durante mucho tiempo estuvo presente en la cerveza artesanal, pero que hoy puede adquirir todavía más importancia:
la tomabilidad.
Una buena cerveza no necesariamente es la más alcohólica, la más amarga o la más extrema.
Puede ser simplemente aquella que terminas y piensas:
"Me tomaría otra."
Esa característica puede convertirse en una ventaja competitiva en un mercado donde los consumidores son cada vez más selectivos y donde la moderación está cambiando la manera en que las personas se relacionan con el alcohol.
¿Estamos entrando en una nueva era para la cerveza?
Es demasiado pronto para decir que las cervezas de alta graduación desaparecerán.
Probablemente no ocurrirá.
Siempre habrá consumidores interesados en una buena Imperial Stout, una DIPA potente o una cerveza diseñada para ser intensa.
Pero la expansión de las cervezas de graduación media muestra que el futuro de la cerveza podría ser mucho más diverso.
Habrá espacio para la cerveza extrema.
Para la cerveza sin alcohol.
Para la cerveza de baja graduación.
Y también para aquellas cervezas que simplemente buscan ser equilibradas, sabrosas y fáciles de disfrutar.
Quizás la pregunta ya no sea:
"¿Cuánto alcohol tiene?"
Sino:
"¿Qué tan buena es y cuánto quiero volver a tomar?"
Fuente
Este artículo fue elaborado a partir de la información publicada por The Drinks Business en su reportaje "All eyes on the mid-strength beer trend", que analiza el creciente interés por las cervezas de graduación media y el desarrollo de esta categoría, particularmente en Australia.
Puedes consultar el artículo original en The Drinks Business — All eyes on the mid-strength beer trend.